Cómo el comercio electrónico puede salvar al pequeño negocio y al comercio minorista.

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En marzo de 2020 se paró el mundo y con ello muchas empresas se vieron obligadas a cerrar temporalmente. Esta situación puso al descubierto la limitación digital que muchas de ellas tenían y/o todavía tienen, sobre todo en el terreno del comercio electrónico.  Aquellos negocios que no estaban preparados para vender a través del canal online, vieron parada por completo su actividad económica. Por el contrario, aquellas empresas que habían invertido en e-commerce pudieron mitigar el impacto vendiendo a través del canal online. A su vez algunas empresas, muchas de ellas pymes y de forma autodidacta, aumentaron su actividad digital en respuesta a los desafíos del COVID-19, aprendiendo sobre la marcha, lanzando su propia tienda online y activando su presencia en las redes sociales para llegar a sus clientes.

Durante los meses de confinamiento el comercio online aumentó más del 50%, hecho que denota que, a pesar de no poder salir de casa, los consumidores han seguido comprando. Actualmente las cosas han cambiado y la vuelta a la “nueva normalidad” ha permitido la reapertura de negocios y comercios. Pero el futuro es incierto y las medidas de distanciamiento físico, uso obligatorio de mascarillas y la limitación de aforo en las tiendas son restricciones que limitan la incentivación a la compra.

Ante la incertidumbre de nuevos rebrotes se hace cada vez más evidente que tener presencia en el canal online mediante el comercio electrónico puede ayudar a los negocios a sobrevivir ante el riesgo de un nuevo confinamiento, y en consecuencia cierre de los negocios, tiendas y establecimientos. Cada día son más los locales que se lanzan al mundo digital para aumentar sus beneficios y sobrellevar un hipotético cierre económico, hasta el punto que el comercio detallista o negocios de producto perecedero como pescaderías, fruterías o carnicerías están habilitando plataformas online para tramitar las ventas.

Más allá de los temores a nuevos rebrotes del COVID-19, hay una serie de factores que continuarán impulsando el crecimiento del comercio electrónico y que incentivarán la compra online por parte de los consumidores. Uno de ellos es la aparición de nuevos hábitos de compra que han venido para quedarse, puesto que muchos consumidores han tenido su primera experiencia de compra online durante el confinamiento y esta ha sido positiva, por lo que ha arraigado en su patrón de consumo. Eso no quiere decir que el consumidor abandone la compra en el canal físico o tradicional, pero sí que es probable que combine y utilice la compra online para determinados productos. Dada esta situación, ahora más que nunca es cuando las pymes y pequeños negocios deben estar conectados.

Si bien podemos pensar que la compra física y online son modelos distintos e incluso competitivos, en realidad no es así. Los comercios minoristas que tienen punto de venta físico disponen de una ventaja respecto al resto de tiendas online y ante sí una oportunidad que deben aprovechar para sacar partido si integran en su modelo de negocio la omnicanalidad, concepto que se tratará en próximos artículos.

Está claro que una de las ventajas del comercio minorista local con tienda online es ofrecer el servicio de recogida en la tienda, también llamado Click&Collect, ya que el cliente puede seguir comprando en su establecimiento de confianza del cual ya conoce los productos, pero de una forma fácil y ágil.

El salto a la red mediante la apertura de un comercio electrónico no es un proyecto fácil que se establezca/implante de la noche a la mañana, y menos aún de forma autodidacta. Basándonos en la experiencia de meses anteriores, sí estamos en situación de afirmar que la improvisación en este tipo de proyectos no es nada recomendable. De ahí que desde el inicio de la pandemia los proyectos de e-commerce hayan experimentado un notable crecimiento, ya que la transformación del negocio puede suponer la solución para continuar y salvar su actividad económica, en el supuesto que en otoño las circunstancias obliguen a un nuevo confinamiento en toda regla.

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